
Martina Díaz, Gonzalo Godoy y Nara Moncher; estudiantes de Biotecnología del Instituto Superior (ITS) Buceo, de Montevideo, crearon un proyecto donde a través de un proceso químico transforman la yerba mate usada en papel.
Lo presentaron ayer en uno de los Encuentros que Cuentan que se llevó a cabo en el edificio central de UTU. Con su proyecto ganaron en la Feria Departamental de Clubes de Ciencia, y también en la Feria Nacional, donde obtuvieron todos los reconocimientos.
“Es algo inédito, la verdad estoy muy emocionada, se nos dio el espacio, la oportunidad y estamos muy contentos con todo lo que hemos logrado hasta ahora. La gente lo recepciona muy bien y está dispuesta a colaborar”, expresó Martina, quien fue a UTU a presentar el proyecto en representación de su equipo.
Buscan revalorizar un residuo muy utilizado por todos los uruguayos: la yerba mate. Solamente en Montevideo se desechan 125 toneladas diarias de yerba, y no hay una idea general que el usuario común y corriente en su día a día pueda decir “bueno, hago algo con este residuo”. Los estudiantes pretenden hacer de ella un producto funcional.
Recolectaron yerba en diferentes centros educativos, instituciones públicas y trabajos. Construyeron un protocolo realizando ajustes a una idea base e hicieron varias pruebas, como por ejemplo para ver cómo afecta el grado de descomposición de la yerba al proceso.
Extrajeron todos sus compuestos solubles, la trataron con hidróxido de sodio para romper la lignina que protege la celulosa, utilizaron peróxido de hidrógeno para blanquearla; y durante cada etapa homogeneizaban el ph para que fuera neutro.
La fibra obtenida es fibra de yerba, vegetal, y sin ningún compuesto tóxico. “Probamos con lápiz y goma, lápices de colores, barniz y pinturas acrílicas”, expresó Martina. “Funciona muy bien siendo cien por ciento pulpa de yerba, y si lo mezclamos con un diez por ciento de pulpa de papel reciclado obtenemos más características usadas a nivel comercial”, agregó.
Los estudiantes continúan investigando y buscan introducir la iniciativa en un proceso productivo ya existente, como alguna industria papelera o de celulosa, y también contribuir al reciclaje.





