
“La aeronáutica es algo más de mí, ´imaginate` que yo desde los 6 años quiero ser Piloto, me hace falta para vivir, no vivo sin ello”, respondió.
Sebastián Baleztena tiene 19 años y es de la localidad de 25 de Mayo, departamento de Florida. Estudia Ingeniero Tecnológico Aeronáutico en el Instituto de Adiestramiento Aeronáutico en Melilla, carrera terciaria perteneciente al Instituto Tecnológico Superior “Arias Balparda”, Montevideo.
De chiquito quiso ser Astronauta, “pero estaba medio complicado, y lo más parecido a un cohete es un avión, así que voy a ser Piloto de Avión”, reflexionó, en aquel entonces.
Baleztena formó parte del stand de los estudiantes de la carrera en la primera Exposición Aeronáutica del Centro de Aviación Civil de Florida y también de la organización del evento. Fue una actividad multitudinaria que se realizó el 14 de setiembre y reunió a más de 6000 personas. “Estoy haciendo vuelo paseo, controlando el tránsito de aviones y ayudando en lo que haga falta”, dijo Sebastián.
Los saberes que se adquieren en la formación terciaria de Aeronáutica de UTU, tanto la teoría como la práctica, son de gran relevancia para el trabajo de los pilotos. Es muy importante, por ejemplo, comprender los sistemas de las aeronaves, existen diferentes tipos pero el conocimiento es más o menos universal, comparten la misma base. Si durante el vuelo se da una situación de emergencia o una falla permite entender con celeridad lo que está pasando y poder solucionarla o quizás, no preocuparse.
Por otra parte, estudiar y analizar en profundidad todo lo que tiene que ver con las Reglamentaciones es fundamental, “cuando estás al mando de un vuelo sos el responsable total de todo, tenés que saber bien si la aeronave está en condiciones de volar o no”, mencionó.
El Piloto que además, es Ingeniero Tecnológico Aeronáutico no solo sabe conducir el avión, sino que también cuenta con una base de saberes profunda y amplia acerca de su funcionamiento “sabe si está bien, si tiene las reglamentaciones legales para volar, y si se rompe algo tiene la capacidad de analizar cómo solucionarlo”.
Sebastián tiene varias ideas para su futuro: “volar una línea aérea, quizá tener alguna escuela de vuelo, un taller, un emprendimiento que sea autosuficiente y volar por placer ¿no?”, “por vocación, por carrera y para disfrutar”.
Este es un testimonio realizado en el campo de vuelo, antes de despegar para realizar un vuelo paseo sobre la ciudad de Florida.











